No entiendo el canon de la SGAE

Ya se ha hablado mucho, y mejor, del canon digital pero no puedo dejar de hacer mi comentario.

No entiendo el
canon. Cuando comenzó su aplicación, primero me asombré, luego me indigné y, por fin, me cogí un buen cabreo. Ahora lo único que siento es una absoluta ignorancia. Porque no lo entiendo.

Vamos a ver. En mi despacho hay 3 equipos informáticos (2 sobremesa y un portátil), 1 escáner, 3 impresoras, 4 grabadoras y varios discos externos y pendrives (y mi teléfono móvil). Todo cosas normales para un diseñador. En los equipos desarrollo mis propias ideas que plasmo en las impresoras, grabo para entregar a clientes y proveedores, almaceno en los discos externos y transporto en los pendrives. Lo normal. ¿Lo normal? No.

Según los datos que he encontrado por ahí, esto es lo que estamos pagando:
(Son datos del 2008 pero supongo que no habrán cambiado mucho)

- Equipos multifunción: de 9 a 10 euros
- Escáner: de 9 a 10 euros
- Impresora inyección tinta: 7,95 euros
- Grabadoras CD: 0,60 euros
- Grabadoras DVD: 3,40 euros
- Pendrives: 0,30 euros
- Discos duros: 12 euros
- CD: de 0,17 a 0,22 euros
- DVD: de 0,44 a 0,60 euros
- Móvil: 1,10 euros

Es decir, que por desarrollar mi trabajo, sin copiar nada ni descargar música ni leches, he tenido que desembolsar aproximadente 120 euros + lo que gasto en CD's y DVD's (que supera con creces esa cantidad). Y sólo para un puesto de trabajo.

¿En qué momento del proceso creativo de un diseñador, fotógrafo, arquitecto, etc, se fundamentan para aplicar el canon? ¿Qué parte de mis propias ideas pertenece a la SGAE para cobrarme por ellas? Y, si me cobra por mi propio proceso creativo, ¿no debería poder ser yo mismo uno de los beneficiarios? No. El reparto es muy distinto.

Extracto tomado de Libertad Digital:

La SGAE de Teddy Bautista repartió el 75% de los fondos recaudados entre apenas el 1,73% de los autores en 2007. Cerca de 223 millones de euros entre unos 600 artistas. De media, el conjunto de las entidades de gestión repartieron 310,2 millones entre el 5,88% de los autores, unos 6.150 artistas.

Las entidades tienen 131.810 socios


El 75% de lo recaudado para menos del 2% de los autores. Los que más venden son los que más cobran y, por lo que he leído, a la mayoría de los que no tienen grandes ventas les cuesta más la cuota que lo que reciben a cambio. Así que tranquilos que Alejandro Sanz, Bisbal y compañía no van a pasar hambre. Los que puede que si la pasen son los menos afortunados, aquellos a los que se supone deben amparar estas entidades.

Y parte de ese dinero que han repartido no sale de sus discos, de sus películas o de lo que sea que hagan. Una parte (seguramente importante) de esa cantidad es el fruto de tu trabajo y del mío. Porque, vamos a ver, ¿cuántas empresas tienen ordenadores, impresoras, escáneres, etc en este país?. ¿Y cual es el uso principal de esos equipos?, ¿descargar música de internet o preparar nóminas, hacer inventarios, preparar informes, etc?.

Por eso digo que no entiendo el canon. No entiendo por qué lo pagamos los que usamos la informática para trabajar ni tampoco entiendo como hacen el reparto de ese dinero que no es fruto de sus capacidades artísticas. A lo mejor, esa es la parte que les toca a los menos afortunados. Si alguien lo sabe, agradeceré la información.

Después de este ladrillo, dejo un pensamiento que leí hace tiempo en otro blog. Que me disculpe el autor pero no recuerdo ahora donde fué. La idea es la siguiente: si un artista tiene derecho a recibir una compensación por la reproducción de sus obras, no debería un arquitecto cobrar cada vez que alguien accede al edificio que él diseñó. Y un ingeniero por el uso de sus puentes, canales.... Y un fotógrafo por las veces que alguien ve sus fotos en la prensa, internet, tv, etc. Y...

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