Trabajo e inspiración
Todos hemos oído más de una vez que la inspiración te tiene que encontrar trabajando. Creo que es una de las mayores verdades que he oído nunca y, a la vez, no estoy totalmente de acuerdo con ella. Yo soy así.
Me explico:
A veces te sorprendes en la ducha o, simplemente, atándote los zapatos con que has encontrado el enfoque preciso para darle a ese trabajo que llevabas varios días rumiando. Y es por eso, porque llevabas tiempo dándole vueltas consciente o inconscientemente, por lo que ahora tienes la solución. No es necesario que estés delante del ordenador o con el boli en la mano anotando ideas. Ni siquiera que estés buscando inspiración en otros trabajos (todos lo hacemos... No me refiero a plagiar pero si a ver como lo están haciendo otros. Es inevitable porque es una forma más de aprender y evolucionar.)
El trabajo es así. Te puedes pasar horas y horas buscando esa idea y no encontrarla o puedes estar preparando otro trabajo mientras tu mente busca por otro lado. Y de repente, ahí está. Y a veces ni te das cuenta. Cuando por fin tienes la solución, anótala. No pienses "Ya está, ya lo tengo. Cuando me ponga a ello voy a hacerlo así". Estás muy equivocado porque se te va a olvidar y toda la claridad de ideas que tenías mientras te lavabas los dientes y te vino la inspiración desaparecerá. A mi me ha ocurrido cientos de veces.
Y por eso escribo hoy esta entrada. Porque por fin he encontrado el enfoque preciso para este blog. Empecé a escribirlo por una cuestión de tiempo. Demasiado tiempo libre en estos tiempos de crisis (como empiezo a odiar esa palabra. Habría que buscar alternativas). Me sobran horas en el día: cumplo con el trabajo que hay, los archivos están ordenados, hay más copias de seguridad de las necesarias... (bueno, eso nunca se sabe que la informática es muy traicionera). Y buscar nuevos clientes ya no es una buena idea porque lo normal es que encuentres nuevas deudas. Hay que asegurar a los existentes.
Resumiendo porque me estoy extendiendo demasiado: la cuestión es que todo ese tiempo libre me llevó a buscar otra forma de llenar el día en el trabajo. Porque en la Agencia hay que estar. En fin, ya tenía el blog y había que llenarlo. Pero, ¿con qué contenidos? He estado dando tumbos y, probablemente, no aportando nada nuevo. Y de repente, una "epifanía" (me encanta como usó esa palabra Hoffman en Hook aunque reconozco que es de lo más cursi). Ya llevo casi 20 años en esta profesión y lo único nuevo que puedo aportar es mi experiencia. Y de eso va a ir este blog de ahora en adelante, intercalando alguna de las cosas que he estado haciendo hasta ahora: muestras de buena y mala publicidad, imágenes en Photoshop, anécdotas con mis clientes...
No sé si mis aportaciones tendrán interés alguno pero al menos darán sentido a estas páginas. Y si a alguno le ayudan pués mejor.
PD.: Vaya rollo que he soltado para no decir nada.
Me explico:
A veces te sorprendes en la ducha o, simplemente, atándote los zapatos con que has encontrado el enfoque preciso para darle a ese trabajo que llevabas varios días rumiando. Y es por eso, porque llevabas tiempo dándole vueltas consciente o inconscientemente, por lo que ahora tienes la solución. No es necesario que estés delante del ordenador o con el boli en la mano anotando ideas. Ni siquiera que estés buscando inspiración en otros trabajos (todos lo hacemos... No me refiero a plagiar pero si a ver como lo están haciendo otros. Es inevitable porque es una forma más de aprender y evolucionar.)
El trabajo es así. Te puedes pasar horas y horas buscando esa idea y no encontrarla o puedes estar preparando otro trabajo mientras tu mente busca por otro lado. Y de repente, ahí está. Y a veces ni te das cuenta. Cuando por fin tienes la solución, anótala. No pienses "Ya está, ya lo tengo. Cuando me ponga a ello voy a hacerlo así". Estás muy equivocado porque se te va a olvidar y toda la claridad de ideas que tenías mientras te lavabas los dientes y te vino la inspiración desaparecerá. A mi me ha ocurrido cientos de veces.
Y por eso escribo hoy esta entrada. Porque por fin he encontrado el enfoque preciso para este blog. Empecé a escribirlo por una cuestión de tiempo. Demasiado tiempo libre en estos tiempos de crisis (como empiezo a odiar esa palabra. Habría que buscar alternativas). Me sobran horas en el día: cumplo con el trabajo que hay, los archivos están ordenados, hay más copias de seguridad de las necesarias... (bueno, eso nunca se sabe que la informática es muy traicionera). Y buscar nuevos clientes ya no es una buena idea porque lo normal es que encuentres nuevas deudas. Hay que asegurar a los existentes.
Resumiendo porque me estoy extendiendo demasiado: la cuestión es que todo ese tiempo libre me llevó a buscar otra forma de llenar el día en el trabajo. Porque en la Agencia hay que estar. En fin, ya tenía el blog y había que llenarlo. Pero, ¿con qué contenidos? He estado dando tumbos y, probablemente, no aportando nada nuevo. Y de repente, una "epifanía" (me encanta como usó esa palabra Hoffman en Hook aunque reconozco que es de lo más cursi). Ya llevo casi 20 años en esta profesión y lo único nuevo que puedo aportar es mi experiencia. Y de eso va a ir este blog de ahora en adelante, intercalando alguna de las cosas que he estado haciendo hasta ahora: muestras de buena y mala publicidad, imágenes en Photoshop, anécdotas con mis clientes...
No sé si mis aportaciones tendrán interés alguno pero al menos darán sentido a estas páginas. Y si a alguno le ayudan pués mejor.
PD.: Vaya rollo que he soltado para no decir nada.
Comentarios
Publicar un comentario